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Aceite de oliva. La mejor arma para combatir la diabetes

Anteriormente estuvimos ampliando consejos relacionados con el tema de la diabetes, acentuando sus tipos y hablando un poco sobre los métodos de prevención. En ese sentido, y de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Málaga, el consumo diario de aceite de oliva puede ayudarnos a combatir de manera eficiente la diabetes.

Se ha demostrado que el consumo de hidroxitirosol presente en el aceite de oliva extra virgen, reduce o podría evitar los problemas vasculares procedentes de la diabetes. El estudio realizado, ha probado que el consumo continuo de hidroxitirosol en proporciones de 30 a 40 mililitros, es eficaz para reducir la inflamación vascular asociada a la enfermedad.

Para aprovechar 100% las propiedades y beneficios del aceite de oliva extra virgen, hay que consumirlo crudo en cantidades diarias equivalentes a 3 cucharadas soperas (aproximadamente), una buena opción para este particular sería verterlos sobre nuestras ensaladas, paellas, pescados, carnes, y alimentos que puedan servirse al gusto con este ingrediente.

Lo ideal es comenzar su consumo desde que se diagnostica la diabetes para detener su progresión, sin embargo, anticiparnos y consumirlo a pesar de no padecer dicha afección nos traerá enormes beneficios para prevenir su aparición. El hidroxitirosol es un compuesto con propiedades antioxidantes que se encuentra de manera natural en las aceitunas y su consumo nos favorece con propiedades anti-inflamatorias y también previene la aparición de ciertos tipos de cáncer.

El aceite de oliva reduce el riesgo de padecer cáncer de mama:

Seguir una dieta rica en aceite de oliva extra virgen reduce el riesgo de padecer cáncer de mama hasta en un 68% según un estudio realizado en conjunto por la Universidad de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).

La investigación fue realizada en el año 2003 con tres grupos de mujeres españolas en edades comprendidas entre los 60 y 80 años que además tenían un alto riesgo de enfermedad cardiovascular. El primer grupo de mujeres fue sometido a una dieta rica en aceite de oliva extra virgen, el segundo grupo a una dieta de frutos secos además del aceite extra virgen y el tercer grupo una dieta basada en la reducción de grasas. Los estudios arrojaron que los primeros dos grupos de mujeres tenían un riesgo más bajo de sufrir cáncer de mama que las del tercer grupo; concluyendo que el consumo de aceite de oliva extra virgen, contribuye a un menor riesgo de sufrir estos tumores.

El aceite de oliva y los frutos secos previenen el deterioro del cerebro:

Los poderosos antioxidantes y componentes anti-inflamatorios presentes en los frutos secos y más directamente en el aceite de oliva extra virgen son excelentes para evitar el deterioro cognitivo (condiciones asociadas a la demencia y el alzhéimer) esto lo argumenta otro estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine.

El estudio contó con la participación de 447 voluntarios, sanos a nivel cognitivo, hombres y mujeres con una media de 67 años de edad. Al igual que en el caso anterior (estudio de cáncer de mama) se hicieron tres grupos de personas, un grupo con una dieta que incluía aceite de oliva extra virgen, otro grupo que incluía una dieta con aceite de oliva (además de frutos secos) y un último grupo con una dieta baja en grasa.

Los estudios revelaron que el grupo de personas que incluía aceite de oliva en su dieta a diferencia del grupo de personas que tenía una dieta baja en grasa (independientemente del sexo o la edad) tenían una mejor función cognitiva. Concluyendo que los alimentos que presentan antioxidantes en sus componentes previenen el deterioro del cerebro.

Por todo esto y más creemos que el aceite de oliva extra virgen es una excelente arma para combatir la diabetes y muchas otras enfermedades degenerativas a nivel cognitivo y físico.